LO ÚLTIMO: Estado Islámico amenaza a España con más atentados        Caso Johnson & Johnson: ¿el talco produce cáncer?        Llega el nuevo Galaxy Note 8 de Samsung        Peña Nieto se reúne con jóvenes lesionados en colegio de Monterrey        El Tecnológico de Pánuco prpepara los festejos de su "cumple" 20        Adela Micha,ahora en TV Azteca        El "rating noticioso" convierte a Ciro Gómez Leyva en el "cartero" del caso Duarte....Ahora, recibe una carta de Mauricio Audirac.        Inicio del Ciclo Escolar 2017-2018        Pänuco: Autoridades municipales celebra el Día del Bombero        Paso seguro de la Av. Américas, de gran beneficio para los peatones: usuarios        Francisco Céspedes se presenta en el Festival de las Flores        Américo atiende a Fredepo y reitera compromiso con colonias del sur de Nuestra capital        Rumbo al V Informe de Gobierno del presidente Peña.        Firman peticiones en línea para que alcalde chavista de Libertador sea declarado persona non grata por el Gobierno de México        Miércoles.... Agenda        
Visitas: 18,472,059
Miércoles 23 de agosto de 2017     enestahora@outlook.com

En Esta Hora - Relación mente-cerebro-cuerpo (Primera parte)
Relación mente-cerebro-cuerpo (Primera parte)
«Nuestra mente es lo que somos», sentencia Eduardo Punset, abogado, Master en Ciencias Económicas y comunicador científico español (Barcelona, 1936). «Recuerdos, emociones y experiencias se acumulan en el cerebro sujetándose en las uniones electroquímicas entre los millones de neuronas que contiene», continúa. Ese órgano del cuerpo humano apenas hace poco desconocido, ha sido por fin estudiado y considerado el rector del yo humano, el lugar donde se produce la ansiedad, el estrés, la depresión, la esquizofrenia, pero también donde nacen las grandes ideas que han cambiado al mundo.

Nos narra Punset (“El alma está en el cerebro”, Ed. Aguilar, 2007, México) que a mediados del siglo XVII, en Inglaterra, el alma era un principio inmortal e inmaterial. El alma piensa, siente y gobierna al cuerpo. El cerebro, por el contrario, parecía una glándula de aspecto desagradable y de irritante inutilidad. El filósofo de Cambridge, Henry More, lo definía como «una desestructurada, gelatinosa e inútil substancia»

Descartes, el genio incomprendido (como muchos otros), aseveró que «hay un alma que razona en cada cerebro». La idea de que mente y cuerpo se hallan separados y distintos se remonta a Platón y a los antiguos griegos; pero fue Descartes quien en el siglo XVII describió en detalle la relación entre la mente y el cuerpo. En “El tratado del hombre” describe el dualismo de mente y cuerpo: la mente inmaterial o alma, tiene asiento en la glándula pineal, en el cerebro, y es la responsable del pensamiento, decía.

En ese siglo crucial, el médico inglés Thomas Willis es pionero con sus investigaciones neuroanatómicas y deja un gran legado para la historia de la anatomía, la fisiología y la neurología. Según Punset, en el siglo XVII, «Willis estudió con detalle la estructura cerebral y propuso una nueva concepción de la mente: para él, pensamientos y emociones eran tormentas de átomos en el cerebro».

Con sus investigaciones, abrió el camino teórico que varios siglos después habría de llevar al descubrimiento de los neurotransmisores (la transmisión de información desde una neurona hacia otra neurona, una célula muscular o una glándula, a través de la sinapsis). Su conclusión fue que los trastornos mentales, como la depresión, se podían curar con substancias químicas que restablecieran el equilibrio del fluido nervioso. Hoy es común en nuestra cultura el uso de fármacos contra la ansiedad, la depresión, el estrés, para dormir o para mantenerse despierto.

Lo valioso de Willis es que dio los primeros pasos hacia las concepciones de «mente» y «cerebro» como los concebimos hoy, aunque tuvieron que transcurrir más de trescientos años después de sus investigaciones. En lo que respecta a la idea del alma, ésta ha evolucionado con el hombre y se ha sometido culturalmente a los conceptos que prevalecen en el tiempo y el espacio como algo instintivo, muy propio del ser humano. Antes se pensaba que residía en el corazón, como centro de la vida. No se pensaba en el cerebro como lo hacemos ahora, «como el lugar en el que se ubica nuestro sentido del yo, nuestra personalidad, nuestros recuerdos y nuestras emociones.

gilnieto2012@gmail.com